Consejos para evitar trastornos por separación en perros

El pasado 14 de marzo el Gobierno decretó el estado de alarma en nuestro país, esto ha provocado un gran cambio no solo en nuestras vidas sino en nuestros compañeros de cuatro patas. Hemos pasado de estar gran parte del día fuera de nuestro hogar, debido a nuestros trabajos y nuestra actividad social, a permanecer las 24 horas del día en casa al lado de nuestros perros y gatos. A estas alturas son muchos los artículos, blogs y vídeos que podéis encontrar para paliar la falta de paseos o rutinas que tenías con vuestros animales fuera de casa, para hacerlo dentro.

Desde la protectora de animales de Granollers, hemos visto como se han visto reducidas las llamadas y mensajes de adoptantes para solucionar comportamientos inadecuados mientras ellos no estaban en casa. Como nos preocupa su bienestar, hemos decidido escribir este texto para que cuando todo vuelva a la normalidad, podamos prevenir algunos posibles trastornos originados por la separación. No son pautas para modificar conductas por ansiedad o aburrimiento, son consejos para intentar prevenirlos.

Nos centraremos sobretodo en los perros, para empezar debemos tener en cuenta que el bienestar de nuestros compañeros empezará siempre por tener todas sus necesidades básicas cubiertas, y eso irá más allá de su alimentación, agua, cobijo y sus paseos. Muchas veces nos olvidamos de las necesidades emocionales, físicas y cognitivas que tienen, y que al no ser cubiertas pueden desarrollar comportamientos inadecuados, que muchas veces son indicadores de falta de bienestar. Un animal que tenga todas sus necesidades satisfechas, estará equilibrado y relajado, y no presentará comportamientos inadecuados.

Aún son muchos los que piensan que para lograr tener al animal relajado y tranquilo en casa, necesita grandes dosis de ejercicio diarias, salir a correr, en bici, a la montaña, con grandes dosis de tiempo, dependiendo de nuestro perro. Olvidándonos que si esto se hace de manera diaria, cada vez necesitaremos o más intensidad o más tiempo para cansarlo. Podemos disfrutar de nuestro animal con rutinas de ejercicio físico, siempre y cuando, tanto él como nosotros lo disfrutemos, pero tenemos otras vías para conseguir su equilibrio y su relajación.

Las necesidades cognitivas o mentales del animal, son una vertiente muy importante que también podemos trabajar para conseguir nuestro objetivo. Nuestros queridos perros, son seres pensantes, capaces de resolver situaciones diversas por sí solos, y de repetir aquellos comportamientos para conseguir su refuerzo o recompensa. Si a esto le sumamos que su principal sentido es el olfato, podemos preparar gran cantidad de ejercicios donde tendrá que aplicar todas sus capacidades cognitivas. Esto reforzará nuestro vínculo, y posteriormente le favorecerá en su bienestar. Es importante conocer a nuestros compañeros, y saber qué refuerzos prefieren, para poder realizar juegos y ejercicios que les motive y que les mantenga interesados en su realización.

Aunque hasta hace relativamente poco no se tenían muy en cuenta las necesidades emocionales de los perros, hoy en día se sabe que los perros tienen tanto emociones como sentimientos. Éstas deben considerarse y tenerse en cuenta si queremos que crezcan sanos, felices y seguros. Es por este motivo que debemos proporcionarles un ambiente seguro y confiado para que puedan experimentar emociones agradables.

Partiendo de esta base,

¿Cómo podemos prevenir futuros trastornos originados por la separación?

  1. Para empezar es muy importante que nuestro animal tenga una zona de confort o de seguridad, ese espacio donde se encuentre relajado y confiado, una zona cómoda con acceso a agua, alimentación y enriquecimientos varios si lo consideramos necesario. En estos días en los que pasamos tantas horas en casa, debemos enseñarle a nuestro compañero a pasar ratos en su zona sin nuestra presencia, la mejor manera es con diferentes tipos de enriquecimientos lúdicos, tróficos o hasta estructurales. Empezaremos con intervalos de tiempo muy cortos donde el perro no se percate de nuestra ausencia.
  2. Empezaremos a crear rutinas lo más estables y semejantes posibles a las que se vayan a dar cuando volvamos a nuestra rutina diaria. Rutinas muy estables para que el perro pueda predecir lo que sucederá. Si salimos de casa a comprar, intentaremos a hacerlo a horas parecidas a las que vayamos a estar fuera durante el trabajo, y a la vuelta nunca reforzar comportamientos de excitación en el recibimiento.
  3. Aumentaremos las dosis de ejercicio físico, juego y ejercicios cognitivos. La realización de estas tareas aumentará el nivel de endorfinas, entre otras hormonas, produciendo que el animal se encuentre mejor y más contento. Siempre recordando que un exceso puede ser contraproducente y puede llevarnos a perros con otro tipo de trastornos. En los ejercicios cognitivos, podemos incentivar su olfato, de esta manera también potenciaremos un comportamiento natural del perro que es el rastreo o búsqueda de alimento o elementos de su interés.
  4. En casa, debemos reforzar sus comportamientos de calma, y promover su independencia. Hemos de intentar ignorar comportamientos de demanda, siempre y cuando no tengan una causa fisiológica de dolor detrás, y sabiendo anticiparnos a sus posibles demandas conociendo el motivo. Volviendo al punto 1, reforzaremos conductas independientes en su zona de confort, enriquecimiento y juegos que no precisan del propietario en un espacio diferente donde estén las personas.
  5. Debe desaparecer cualquier tipo de castigo, buscaremos siempre reconducir cualquier situación de manera positiva, y haciéndole entender a nuestro can, que no tiene porqué preocuparse que en su hogar no encontrará nada dañino o estresante hacia él.
  6. Por último y relacionados con el punto 1 y 4, promover una habituación y un contracondicionamiento a quedarse solo, en su zona de confort y segura.

 

Realizado por: África Emo (Veterinaria etóloga)

                              Dídac Segura (Biólogo  instructor de unidades caninas)